Seamos honestos: cuando se trata de giras de prensa para una película, nadie lo hace como Margot Robbie. En 2023, tuvo lugar la épica gira de prensa de ‘Barbie’. En 2026, Robbie regresa con el estilista Andrew Mukamal para promocionar ‘Cumbres Borrascosas’, para ofrecernos una buena dosis de romanticismo y drama descarado.

Anoche, Robbie inauguró lo que probablemente será la primera de muchas alfombras rojas para la adaptación cinematográfica de la novela de Emily Brontë, antes de su estreno el 13 de febrero. Para el estreno en Los Ángeles, la nominada al Óscar lució un vestido de trompeta de Alta Costura de Schiaparelli, confeccionado exclusivamente para ella, o en este caso, para su personaje en pantalla, Cathy.
Cuando piensas en Cumbres Borrascosas, piensas en romance, piensas en pasión, piensas en drama. La silueta es el drama, el encaje es el romance, y el rojo es la pasión. Otros elementos clave de la obra fueron el escote palabra de honor del bodice con corsetería visible y encaje negro que dibuja la silueta con precisión. En tanto, la falda terciopelada de doble capa con volumen arquitectónico y su degradado cromático que va del negro al soluto al rojo sangre intenso; esta secuencia de colores fue completamente intencional porque sabían que la alfombra roja (en este caso, suelo lacado en rojo) tendría un tono similar, y querían crear el efecto de continuidad con el bajo del vestido.

La elección del collar añade una capa más profunda al traernos una historia de amor grandioso y ruinoso al marco. Se trata del collar con el diamante Taj Mahal, que Elizabeth Taylor recibió como regalo de cumpleaños en 1972, al alcanzar los 40 años, de manos de Richard Burton, el actor galés con el que llegaría a casarse dos veces y con el que vivió un tumultuoso amor de idas y venidas, mientras estaban de viaje en Budapest. El colgante, con forma de corazón, lleva una inscripción en parsi que dice “El amor es eterno”, junto con el nombre de Nur Jahan, la primera dueña de la joya, a quien se la regaló el emperador mogol Shah Jahangir, su esposo.
Su hijo, Shah Jahan, heredó este diamante con el que obsequió a su esposa, Mumtaz Mahal. Tras la muerte de ésta, el emperador mandó construir el Taj Mahal para homenajearla. La joya acabó en manos de la casa Cartier, que añadió un collar con forma de cordón realizado en oro amarillo y rubíes. El presidente de Cartier se la enseñó a Elizabeth Taylor, a sabiendas de que la actriz quedaría prendada. Y poco después Burton no dudó en adquirirla para regalársela a su gran amor.

Tras su muerte en 2011, Christie’s subastó un lote de joyas de la actriz que incluía este gran diamante, que fue vendido en subasta por más de 7,5 millones de euros, rompiendo récords. Ahora la joya está en manos del Patrimonio de Elizabeth Taylor, que preserva y mantiene el legado de la actriz, y no ha dudado en prestárselo a Margot Robbie para promocionar una película en la que el amor épico es tan protagonista como lo fue en la vida de Taylor.

